De toda la vida han existido personajes públicos, considerados líderes de opinión, que cobraban grandes sumas de dinero debido a su poder de influencia. Sin embargo, el fenómeno influencer se ha popularizado en internet en los últimos tiempos en diferentes sectores, y se utiliza para referirse a una persona que cuenta con cierta credibilidad sobre un tema concreto y con cierta presencia e influencia en redes sociales.

Sin embargo, el término microinfluencer nació años más tarde con la evolución de las tendencias de marketing en Internet y se utiliza para aquellas personalidades que no tienen tanto seguimiento como los grandes influencers pero sí tienen una proyección de interés para las marcas. Su público es algo más concreto y a pesar de ser más pequeña, su comunidad es bastante fiel.

En cuestión de números resulta complicado medirlos, pero podríamos decir que son aquellos perfiles sociales que cuentan con entre 1.000-50.000 seguidores, incluso algo más dependiendo de sus características. Si bien es cierto que la facilidad para inflar estas cifras ha supuesto tanto para las empresas como para los profesionales del sector una gran dificultad para discernir a los reales de los fakes, existen otras métricas que nos ayudan a diferenciar una comunidad real de una comunidad ficticia.

Se ha convertido en una herramienta de marketing perfecta debido a la alta rentabilidad en las acciones gracias al buen nivel de engagement con el que cuentan estos perfiles. Por ejemplo (con cifras ficticias), una la marca X que antes invertía 3.000€ en una acción con un influencer de renombre, obtenía un beneficio (ingresos – gastos) de 1.500€, suponiendo que todos los beneficios por parte de la marca fueran cuantificables, algo extremadamente complicado.

Sin embargo, hoy en día puede invertir ese mismo presupuesto en una campaña con 30 microinfluencers y obtiene de cada acción un beneficio de 150€. Si las matemáticas no nos fallan, el beneficio total sería de 4.500€ suponiendo nuevamente, que fueran cuantificables al cien por cien.

Los perfiles de pequeños influenciadores, cuentan con una gran credibilidad frente a su comunidad e interactúa con ellos de una forma más cercana. Además, abordan nichos de mercado mucho más concretos, lo que permite a las marcas realizar campañas mucho más efectivas.

Ahora que sabes lo que es un microinfluencer, ¿conoces algún perfil con estas características? Incluso tú podrías ser uno/a y aún no lo sabes 🙂