fbpx
Seleccionar página

1) Bebe agua:

La primera parte a ajustar en nuestra dieta no tiene nada que ver con la comida, es el agua. Constituye el mayor porcentaje de nuestro peso corporal y tiene un enorme impacto en nuestra salud en cuanto a pérdida de peso, hidratación de la piel y niveles de energía. Bebe como mínimo 8 vasos de agua al día, aumentando tal cantidad en climas calurosos o si se practica mucho ejercicio físico.

 

2) Duerme de 7 a 8 horas diarias:

A nuestro cuerpo le gusta la consistencia, acostarse a la misma hora todas las noches ayuda a tu cuerpo a saber cuándo liberar melatonina y conciliar el sueño de manera efectiva.

 

3) Come una dieta equilibrada y variada:

La calidad de los alimentos es importante. Come una amplia variedad de alimentos integrales que se cultiven orgánicamente sin pesticidas, carnes de animales alimentados con pasto, pescados salvajes y lácteos no pasteurizados. Invertir en esto es invertir en tu salud y en la salud de nuestro planeta.

Evitar los alimentos fritos, procesados, el azúcar, el alcohol, los refrescos y los cigarrillos.

 

4) Mastica la comida:

Nuestro estómago no tiene dientes. Cuando tragas trozos de comida en lugar de líquidos, nuestro sistema digestivo no puede descomponerlos propiamente y absorbes menos nutrientes. La digestión es más pesada y contribuye a sentirnos hinchados.

 

5) Mueve el cuerpo al menos 30 minutos diarios.

No importa el tipo de ejercicio que sea, el mejor para tu cuerpo es aquel que te funciona a ti. Practica yoga, corre tras tus hijos, camina en vez de tomar el coche, nada en el mar, baila, todo vale.

 

6) Come hasta llenarte un 80%.

Esto es a lo que yo llamo moderación. Trata de sentirte satisfecho y sin hambre, en lugar de estar lleno. Comer despacio y masticar los alimentos permitirá a tu cuerpo registrar cuánto ha comido sin pasarte.

 

7) Come 3h antes de irte a la cama.

Permite que tu estómago digiera adecuadamente y se prepare para dormir. El gas, la indigestión, esa incómoda sensación de estómago lleno puede impedir seriamente tu capacidad para conciliar el sueño y permanecer dormido durante la noche.

 

8) Bebe alcohol con conciencia.

Que sea de calidad, en pequeñas cantidades y siempre con un vaso de agua!

 

9) Estrésate menos.

Respira, medita, pasea por la naturaleza, elige actividades que te hagan desconectar de las situaciones que te causan estrés.

 

10) ¡Celebra!

Esto es tan clave para la longevidad y la salud como beber agua o comer bien. Es importante disfrutar de la compañía de familia y amigos, de realizar actividades que te hagan disfrutar, de estar presente, de conectar con lo que nos rodea, de viajar, vivir y sentir. A veces tomar una copa de vino con amigos es mucho más beneficioso que no tomarla, si eso te causa felicidad, escucha a tu intuición, y disfruta.

 

¿Y tú, qué buenos hábitos sigues en tu vida? Cuéntanoslo en los comentarios. 

 


 

Descubre la nueva sección Salud de nuestro blog

⬇️ por Esperanza de la Fuente ⬇️

 

 

Nutricionista y experta en salud y bienestar. Tras más de diez años trabajando en el mundo de la moda, Esperanza quedó fascinada por el alcance que podía tener la alimentación si se aplicaba como terapia para la sanación y la prevención de enfermedades.