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¿Qué tienen en común estas tres palabras?

El volcán de la Palma se ha despertado y el mundo lo sabe. Desde el 19 de septiembre de 2021 la isla canaria está siendo protagonista de un hito histórico donde fuego, lava y ceniza se unen con el mar.

Las voluntades del gigante natural parecen ser claras: the show must go on.

Sin alternativa, la población ha tenido que adaptarse a un nuevo entorno natural, algunos huyendo de sus hogares y otros buscando opciones para sobrevivir.

Imagen icónica de supervivencia es aquella de Yulian, platanero de profesión desde los 17 años quien, sin importarle del riesgo, optó por cargar con enormes manojos de plátanos para salvarlos de cenizas y lava.
Literalmente se echó al hombro su futuro demostrando al mismo tiempo la fuerza de todo un pueblo, los palmeros.

Otra historia conmovedora es aquella del arca de Noé creada por la Asociación Benawara. Más allá de la desesperación humana, acudió a la petición de socorro de animales perdidos entre cenizas rescatándolos y finalmente evacuándolos a un lugar seguro.

 

Noticia EFE – ElDiario.es

 

Historias de dolor pero también de resiliencia y es justamente entre las cenizas donde reluce un tono positivo de solidaridad e humanidad.

De hecho, la isla bonita está recibiendo muestras de apoyo por parte de sus hermanas canarias, una ayuda necesaria e imprescindibles para tiempos como los que estamos viviendo.

Las islas se han movilizado para ofrecer ayuda a los habitantes y donaciones de empresas y voluntariado son otras de las respuestas activas frente a este fenómeno.

Lanzarote no se quedó atrás aportando su grano de arena: el Cabildo ha habilitado un centro logístico para la recogida de alimentos, mantas y ropa colaborando así a una acción social única.

Puedes seguir las últimas noticias desde la página web oficial de Cabildo de La Palma

 

A la solidaridad como solución más urgente se une el sentimiento contrapuesto de asombro frente a las capacidades de la naturaleza.

La belleza de un nuevo panorama surge entre el magma; cenizas y explosiones reafirman la fuerza del volcán y nuevos paisajes se van formando como el delta lávico de Tazacorte.

Hablamos de la fuerza del volcán, de un volcán en explosión, de la dificultad de hacer frente a las voluntades del volcán.

Pero ¿por qué no llamarlo por su nombre al gigante de fuego? Simplemente porque todavía no tiene nombre.

Instagram: Diseño de Iván Témpera para La Palma

Frente a algunas propuestas dadas los isleños son responsables del nombramiento del volcán. Como primera opción el nombre Tajogaite, creado teniendo en cuenta el legado aborigen y el lugar dónde tuvo lugar la explosión.

Lo que es cierto es que la última palabra la tendrán los palmeros y las palmeras.

Y mientras el gigante de lava siga vivo, la fuerza de los isleños seguirá ardiendo.

 

¿Vives o tienes familia / amigos en La Palma? ¿Cómo estáis viviendo esta situación? Mucha fuerza.